El Maine coon

El gigante por excelencia del mundo felino doméstico es el Maine coon o gato de Maine. Tiene como característica principal que es el gato más imponente que existe en el planeta. Sin estar obeso puede llegar a pesar entre 10-12 kilos y, pese a su impresionante aspecto, su carácter transmite una tranquilizadora sensación de gran confianza y serenidad. En realidad es una mezcla equilibrada de dulzura y componentes salvajes, ya que es un excelente cazador.

Fuerte y tranquilo, el Maine coon es una raza grata, tanto a la vista como al tacto, que recientemente ha adquirido mucha popularidad. Está en su mejor momento en invierno cuando el pelaje lustroso y tupido es más abundante.

 

Carácter del Maine coon

Respecto al carácter del Maine coon, decir que es una mezcla de aspereza y elegancia, de fiereza y dulzura. Posee también grandes cualidades en su personalidad: seguridad, afabilidad y fidelidad, lo que le hace ser el compañero por perfecto para pequeños, adultos y otros animales domésticos.

Aunque tenga unas dimensiones extraordinarias, se trata de un gato pacífico, de mirada dulce, del que se puede decir que es tan bueno como grande. Su comportamiento siempre es amistoso y juguetón, y a pesar del tamaño es simpático y divertido.

Cuenta con un temperamento que le hace ser muy autónomo, ya que es capaz de cuidar de sí mismo en cualquier circunstancia. Es un gato “de trabajo”, porque posee un instinto predador muy desarrollado.

 Es sociable con todo el mundo, incluso con los extraños, y no es en absoluto lunático. A pesar de lo dicho hasta el momento, puede vivir en un piso. Sin embargo, a pesar de ser un animal muy activo y que ama la vida al aire libre —le gusta incluso el agua— necesita convivir con personas.

Un rasgo distintivo de su carácter, que diferencia a esta raza de otras, es su encantador y alegre “gorjeo”, que a menudo usa para saludar a su familia humana o felina.

Los cachorros de Maine coon esconden detrás de su mirada de zorrillos indefensos una gran astucia a la que no se puede ser insensible porque resulta realmente cautivadora e imposible resistirse a su tremenda dulzura, Ya desde pequeños muestran las características propias de la raza, y a primera vista recuerdan a sus primos noruegos, sin embargo tienen la mandíbula más cuadrada y la nariz de perfil largo se diferencia por la concavidad.

En resumen, el comportamiento del Maine coon es famoso en todo el mundo por su carácter pacífico y tranquilo, por su viva inteligencia y, sobre todo, por su dulce maullido gorjeante. Es un compañero delicioso, cariñoso, leal y muy paciente con los niños. Es un cazador excelente y no vacila nunca en meterse en el agua. En ocasiones, coge la comida con las zarpas delanteras.

Características del Maine coon

La característica principal del maine coon es que es un gato de talla muy grande. Siendo uno de los gatos domésticos más grandes, el gato de Maine tiene un cuerpo musculoso y más largo que el de muchas otras razas de gato de pelo semi largo.

Salvo alguna rara excepción, los machos son mucho más grandes y pesados que las hembras. Pueden tardar unos tres o cuatro años en desarrollar completamente su tamaño y estatura ya que maduran lentamente.

Es una de las razas de gatos naturales más antiguas de América del Norte, el Maine Coon, o gato de Maine, ha sido conocido como variedad establecida durante más de cien años. Como implica su nombre, es originario del estado de Maine (EE.UU.).

Durante un tiempo se pensó que era el producto de apareamientos entre gatos semisalvajes y mapaches “racoons”, de ahí el nombre “coon”, aunque ahora se sabe que es imposible biológicamente.

  • La cabeza: es grande, más larga que ancha, de proporciones medianas con respecto al cuerpo. Grande y ancha, es cuneiforme rectangular, de una longitud media, y tiene el hocico cuadrado.
  • El hocico: es cuadrado, con un stop bien marcado y el mentón fuerte que, visto de perfil, está en línea verticalmente con el labio superior y la punta de la nariz. Esto significa que carece de la protuberancia formada por el folículo piloso en la base de los bigotes. Los pómulos son muy altos y prominentes.
  • La nariz: es de longitud medía, es ligeramente cóncava y acaba recta cuando se une con la frente levemente redondeada.
  • Las orejas: son grandes, largas, apuntadas, abiertas en la base, ligeramente puntiagudas y con una leve abertura hacia el exterior. Están insertadas bastante arriba y a una distancia considerable. Los pelos del interior de los pabellones sobresalen al exterior y forman espesas mechas.
  • Los ojos: son grandes y están bien separados, un poco oblicuos y ovalados, se hacen redondos cuando están bien abiertos. Son muy expresivos y algo rasgados hacia el borde exterior de las orejas. Sus colores abarcan todas las tonalidades del verde, dorado y oro, sin relación alguna con los colores del manto. En los gatos blancos se aceptan los ojos de color azul o de colores dispares.
  • El cuerpo: de proporciones rectangulares, es macizo y pesado, sólido, robusto, largo pero no esbelto. La osamenta es pesada y la musculatura sólida y poderosa. Las hembras son sensiblemente más pequeñas que los machos.
  • Las patas: son robustas y de longitud mediana, bien proporcionadas respecto al tamaño del cuerpo. Al mismo tiempo, son redondeadas, macizas y están bien separadas.
  • Los pies: son muy grandes y redondos, con abundantes penachos y con pelo interdigital tupido y largo, que desempeña a la perfección la función de raqueta en la nieve y de aleta en el agua.
  • Los dedos: son muy largos y tienen una separación que los convierte casi en manos, con una extraordinaria capacidad prensil. Las almohadillas armonizan con el color del pelaje.
  • La cola: tiene una longitud mínima equivalente a la distancia desde el punto de inserción hasta los hombros, y se estrecha gradualmente en dirección a la punta. Debe carecer de ángulos, ser ancha en la base y de punta roma. El pelo de la cola es lleno, abundante, largo y fluido.
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